En la India existe una rica y robusta tradición de creación, publicación y lectura de cómics—o, para los más ortodoxos, “novelas gráficas”—que se remonta a los años sesenta del siglo pasado. Creciendo en paralelo al desarrollo del modelo socialista que aisló al mercado indio de los principales productos de la cultura popular de occidente hasta la década de 1990, la industria india del cómic, que durante años se nutrió de fieles lectores sin mayores opciones de entretenimiento, ahora sufre amargamente por los embates del tóxico contenido del Cartoon Network y otros males afines.

El famoso sello editorial Amar Chitra Katha fue en un inicio el noble y palpitante corazón del cómic indio. Fundado en 1967, el sello—cuyo nombre puede traducirse como “Historias Inmortales y Cautivadoras”—cimentó su éxito durante décadas mediante la publicación de versiones gráficas de los incontables mitos del Hinduismo, los episodios más entretenidos de las voluminosas épicas sánscritas, clásicos de la literatura india y universal, y biografías de personajes célebres que abarcaban desde Mahatma Gandhi y Jesús hasta Krishna, el juguetón dios azul. La colección del Amar Chitra Katha ha hecho accesible parte importante del inabarcable legado cultural de la India, convirtiéndose en el referente visual de varias generaciones de niños.

emerald-apsara-1 (1)A diferencia del cómic norteamericano de la posguerra, el Amar Chitra Katha nunca buscó recurrir a la novedad o el exceso para atraer la atención de sus lectores: más bien, echó mano desde un principio de un vasto universo de historias populares poblado por desnudos y sabios ascetas del bosque, reyes poderosos y benevolentes, traicioneros ministros de la corte, dioses lujuriosos y valientes guerreros para cumplir una labor pedagógica y de reinterpretación cultural potentísima. En los últimos años, sus libros han sido atacados por críticos que los acusan de perpetuar estereotipos de casta, religión y género y de privilegiar una visión elitista y patriarcal de la cultura India. Sin embargo, con más de 400 títulos publicados, y un volumen de ventas calculado en más de 100 millones de ejemplares a lo largo de sucesivas décadas, está claro que el alegre quasi-monopolio gráfico del Amar Chitra Katha ha sido central en el crecimiento de la imaginación visual de varias generaciones de lectores, y al estilo de incontables artistas gráficos en la India.

Pese a todo, el Amar Chitra Katha no representa, en sentido estricto, un ejemplo de novela gráfica o cómic, sino más bien una muy exitosa adaptación de las historias tradicionales y folklóricas mas conocidas de la India. El verdadero inicio de la historia del cómic en la India vendría en la década de los setenta. Entre los personajes de cómic mas famosos y longevos de la India se encuentra el entrañable y astuto anciano Chacha Chaudhary quien, acompañado de su dominante y obesa esposa Bini Chachi, su (secreto) hermano gemelo Chhajju y el anacrónico y musculoso extraterrestre Sabu, se enfrenta desde 1971 a los malhechores del barrio, la corrupción de las autoridades y los embates de su némesis, Racka, quien amenaza incasable con cortarle los bigotes. Su principal arma es su poderoso cerebro que, los creadores no se cansan de repetir, “es más veloz que una computadora”. Una suerte de mezcla india de Don Gato y Archie, las francamente poco divertidas aventuras de Chacha Chaudhary son disfrutadas aún hoy en día por más de diez millones de lectores, y traducidos a más de una decena de idiomas a lo largo y ancho del subcontinente.

En la década de los ochenta crecerían en popularidad las aventuras del Detective Moochwala—literalmente el detective del bigote—, un héroe poco probable, aquejado por la calvicie, una prominente barriga y la total falta de humor. Sus incoherentes y poco coloridas aventuras normalmente implicaban rústicos robots, poco vistosos seres extraterrestres y curiosos especímenes de la fauna urbana india de la época anterior a la liberalización económica. Durante la década de 1980 apareció también el mucho más divertido Gardhab Das, un primo lejano de la Pantera Rosa y favorito sentimental del presente reseñista. Un burro desempleado de voluntarioso temperamento musical, Gardhab Das se gana la vida impartiendo clases privadas a jóvenes sin talento, ocasionalmente embarcándose en aventuras comerciales incoherentes como la gira India del doble del ídolo del pop MykillPackson. A pesar de su alegre disposición y agudos poderes de observación, la maldición del burro Das reside en su infalible capacidad para perturbar la paz de quienes lo rodean con su espantosa voz.

En años más recientes cabe resaltar otros proyectos gráficos como la serie de volúmenes India. Comix, subtitulada “Fantasías del Tercer Mundo” que apareció en la última década del pasado siglo, la sangrienta saga Aghor—una especie de Constantin a la india—y la no siempre divertida parodia del universo Bollywood Widh a Ma And hi Behen o “Madre Ciega Hermana Viuda”.

El Colectivo Pao: la nueva ola del cómic en la India

Uno de los sucesos más importantes en la historia reciente del cómic en India ha sido la publicación bajo el sello Penguin India del volumen antológico Pao: The Anthology of Comics1 en el verano del 2012.

La última de las doce historias publicadas en el volumendel colectivo Pao presenta una adaptación manga dela batalla de Kurukshetra, el evento culminante de la épica sánscrita del Mahabharata. Este episodio representa la culminación del enfrentamiento entre los clanes de los Pándavas y los Káuravas, provenientes de un mismo tronco familiar, y marca el momento que inaugura la presente era cósmica, la Kali Yuga o era de Kali, definida por la degeneración y pérdida de las costumbres, el olvido de la verdad y la corrupción de las virtudes. Esta reelaboración de la batalla no podría estar más alejada de la argumentación metafísica desarrollada en el Bhagavad Gita, el canto más conocido del Mahabharata donde se narra el intercambio entre Arjuna, líder de los Pándavas, y el dios Krishna minutos antes de la batalla: como todas las reinterpretaciones exitosas de los mitos clásicos, la de Pao logra renovar el campo de Kurukshetra adaptándolo al código de la cultura visual popular global del siglo veintiuno.

El manga nace de la experimentación de los artistas que durante las décadas posteriores a la Segunda Guerra Mundial buscaban adaptar la cultura visual del cómic occidental—principalmente norteamericano—a los gustos y las preocupaciones de la sociedad japonesa, envuelta en un torbellino de abruptos cambios propiciados por los efectos de la ocupación estadounidense y la reconstrucción gradual del país tras la humillante derrota militar. El anhelo que impulsa el trabajo del colectivo Pao—formado en 2008 y encabezado por los artistas Orijit Sen, Sarnath Bannerjee, Vishwajyoti Ghosh, Parismita Singh y Amitabh Kumar—obedece a las mismas inquietudes de los iniciadores japoneses del manga: contribuir a la creación de una obra y cultura artísticas capaz de reflejar la complejidad, locura y riqueza de la realidad contemporánea en India.

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Orijit Sen, el líder del colectivo, es un fabricador de fábulas posmodernas, entre las que se cuentan las aventuras del científico y explorador Bengalí P. R. Mazoomder, quien enseña a volar a los camellos y seduce a las estatuas, y una re-interpretación de la hermosa poesía del santo-poeta del siglo quince, Kabir. De hecho, su contribución a la antología del 2012 es el primer fragmento de una biografía de Kabir, en la que se narra su infancia e iniciación mística. Para los mexicanos no puede dejar de ser un orgullo que el maestro David N. Lorenzen, uno de los máximos conocedores de la obra del santo a nivel mundial y profesor del Centro de Estudios de Asia y África del Colegio de México, sea el único académico citado en el estudio biográfico de Sen. Además de este trabajo, Orijit Sen es un genial observador e intérprete de la realidad de la India y creador de estampas emblemáticas de la vida urbana y provincial del norte de India. Actualmente se encuentra trabajando en Carnama, una serie de suspenso acerca del lado oscuro de la política democrática del país.

De temperamento más excéntrico y nostálgico es la obra de Sarnath Banerjee, integrada por tres novelas gráficas—Corridor (2004), The Barn Owl´s Wondrous Capers (2007) y The Harappa Files (2012), todas publicadas por Penguin India—y cantidad de viñetas desperdigadas por innumerables publicaciones impresas y electrónicas. La obra de Banerjee se caracteriza por un lacónico uso del texto y un estilo gráfico casi minimalista. De importante inspiración autobiográfica, su obra puede ser vista como una crónica de las mutaciones sufridas por las ciudades de Delhi y Calcuta desde la década de 1980 y de la vida de las clases medias que las habitan, o como un producto brillante de la creativa introspección nacida del tedio de los trópicos.

Vishwajyoti Ghosh, un tercer miembro del colectivo, se define a sí mismo como un “verdadero Delhiita”.[1] En efecto, su obra refleja un profundo y conflictivo amor por la historia e identidad de la ciudad.Ghosh no duda en trazar una genealogía de su arte iniciando con el famoso tío Pai, uno de los creadores del Amar Chitra Katha en los años sesenta, aclamado por los amantes del cómic como el más grande pedagogo de la India contemporánea. En 2010, dos años después de la formación del colectivo, apareció su primer libro en solitario titulado Delhi Calm, un relato sobre la juventud en la Delhi de los setenta del siglo pasado, una ciudad sitiada a partes iguales por el idealismo político y los arranques autoritarios del gobierno de Indira Gandhi. El libro, una obra surrealista de periodismo histórico, recibió halagadores comentarios de reconocidos historiadores, reporteros y artistas. Al margen de su labor como creador y difusor de cómics, Ghosh también se desempeña como caricaturista político y reportero visual de la vida urbana de la capital.

El cuarto integrante, Amitabh Kumar, es un creador de experimentos gráfico-conceptuales y de arte callejero que adorna los muros de Mumbai. Parismita Singh, la más joven miembro del colectivo, ha desarrollado una rica obra de crónica urbana.

El trabajo del colectivo abarca un amplio espectro de estilos visuales que van desde lo estilizado a lo crudo, haciendo hábil uso del rico universo simbólico vivo en la India y trasmitiendo a la imagen la interminable cantidad de estímulos sensoriales presente en sus ciudades, pueblos y aldeas. Los integrantes de Pao no huyen del reto que implica la reinterpretación de tradiciones clásicas, como queda claro en sus recuentos manga del Mahabharata y en su interpretación de la poesía Hindustani de Kabir. Tampoco rechazan la necesidad de utilizar el arte para cuestionar y re-imaginar la actualidad socio-política de la India. En su labor de desciframiento de una realidad que cambia a pasos agigantados y en mil direcciones distintas, la obra del colectivo emula el trabajo de algunos de los más famosos artistas gráficos de las últimas décadas como Joe Sacco, MarjaneSatrapi o Art Spiegelman. Afortunadamente, su intento por dotar a su trabajo de una reflexión socio-política norepresenta un obstáculo para la calidad y la creatividad. Ya sea mediante relatos de ciencia ficción, recuentos plagados de humor negro de la angustia juvenil en las ciudades de la India, historias familiares de pérdida y reencuentro, re-elaboraciones de la narrativa clásica de las miniaturas Persas o Mughals, la obra del colectivo Pao conserva siempre un sabor inconfundiblemente Indio y participa activamente en la cambiante realidad simbólica y política en la que se encuentran inmersos sus creadores.

Savita Bhabhi

Ningún recuento como el que he tratado de realizar en estas páginas—por más somero que intente ser—podría estar completo sin una breve mención de la serie Savita Bhabhi, el primer cómic pornográfico de la India. Siguiendo un formato similar al del libro vaquero—aunque ambientada en un truculento universo de élites adineradas y occidentalizadas—la serie desarrolla la historia de SavitaBhabhi—palabra que significa “cuñada”—un ama de casa descuidada por su marido que, en parte en venganza y en parte por lujuria, desarrolla una muy activa vida sexual extramarital aderezada de todos los clichés y recursos de la pornografía: desde el vecino que arregla el lavabo hasta la jovencita que seduce al profesor. A pesar de que el gobierno Indio clausuró el sitio http://savitabhabhi.com/ desde el cual comenzó a distribuirse la serie, actualmente los episodios pueden encontrarse en diferentes portales desperdigados por la web.

Epílogo: el Arte salva a los que seduce

A pesar de un descenso constante en las ventas de la industria del cómic en la India en lo que va del presente siglo, la creatividad de sus artistas y creadores no ha hecho más que crecer, obligándolos a buscar medios alternativos de distribución y divulgación electrónica e impresa. Hoy en día existen numerosas editoriales independientes como Pop Culture Publishing, así como una feria anual del cómic que se celebra en Delhi en el mes de febrero. Así mismo, es patente el creciente interés del público adulto en cómics con mayor complejidad psicológica, narrativa y política. Como los personajes mitológicos del Hinduismo y del Amar Chitra Katha, la industria parece estar renaciendo, transformada en algo nuevo y distinto, arrastrando tras de sí el karma generado por los pecados y las virtudes de sus previas existencias.

 

Una última nota para los amantes del vintage: hoy en día es posible conseguir los tomos de Amar ChitraKatha en la tienda Mac.

 

Enlaces de interés

http://paocollective.wordpress.com/

http://amrutapatil.blogspot.in/

http://www.amarchitrakatha.com/ack/

http://www.popculturepublishing.com/

http://kirtu.com/

 


[1] “InvertedCalm: An Interview withVishwajyotiGhosh, en The Comic Journalhttp://www.tcj.com/inverted-calm-an-interview-with-vishwajyoti-ghosh/ (accesado el 12 de Diciembre de 2013)

 

 Daniel Kent Carrasco

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Nací en el DF, pero Puebla es mi ciudad. Me interesa, sobre todo, leer, escribir, ver el fútbol y la India. Soy historiador.
e-mail: bentana85@yahoo.com.mx